Posteado por: bailarinacarmen en: enero 31, 2009
En Madrid ha comenzado una guerra entre ateos y cristianos. Todo comienza, cuando un autobús de Madrid, llevaba un eslogan que decía: “Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida”, una señora de 68 años, Dolores, muy ofendida decidió quedarse en la marquesina de la parada de autobús, simplemente, para que los pasajeros y el conductor vieran “muy bien” que ella se ha puesto un babero blanco sobre su abrigo de pieles con la frase: “Dios existe, Él es mi consuelo y mi esperanza”, además, dice estar muy ofendida y que se avergüenza de ser española.
Ahora en Madrid se cruzan mensajes ateos y cristianos continuamente, y ya también habrá mensajes en Barcelona, Londres, Málaga, Fuenlabrada y A Coruña. En Zaragoza han dicho que no a la propuesta y en Valencia aún no están muy convencidos.
En total hay varios mensajes de un lado y de otro. Los ateos dicen, “Probablemente Dios no existe”; Los cristianos evangélicos, “Dios sí existe. Disfruta de la vida en Cristo” y finamente, la organización católica E-Christians, “Cuando todos te abandonan, Dios permanece contigo”
Al preguntar a distintos pasajeros que les parecían estos mensajes, muchos ni siquiera se habían dado cuenta. Algunas de las respuestas fueron “No me he dado cuenta”, “ni me he fijado” o “¡ah!, ¿sí?”. Al preguntar a los conductores de los autobuses, podemos encontrar diversas respuestas, hay algunos que aseguran haber intentado cambiar el turno con algún compañero, porque son católicos y no les gusta tener que llevar “propaganda” atea, otros en cambio dicen que les hubiera “encantado” conducir el autobús polémico.
Algunos fanáticos, fueron a pintar a la puerta de Toledo, algunos lemas a favor del catolicismo, otros subieron a los autobuses a repartir tarjetas con lemas cristianos, como: “Si usted se muere esta noche, ¿Dónde pasará la eternidad?”
Antonio María Rouco Varela, el Cardenal Arzobispo de Madrid, declaró “hablar mal de los creyentes es un abuso que condiciona injustamente el ejercicio de la libertad religiosa” y añadió que la libertad de expresión, “ha de ser tutelada. Pero los medios públicos no deberían ser utilizados para socavar derechos fundamentales, tampoco el de los creyentes a no ser heridos y ofendidos en sus convicciones”.
El presidente de La Unión de Ateos y Librepensadores, Albert Riba, considera una falta de respeto la declaración de Antonio María Rouco Varela. Para Albert Riba “resulta extraordinario que aquellos que utilizan el espacio público de forma sistemática para lanzar sus proclamas religiosas y políticas puedan sentirse ofendidos porque otros ciudadanos, en el ejercicio de su legítimo derecho a la libertad de conciencia, expresen sus propias convicciones de forma clara, pero respetuosa con todos los ciudadanos y con sus derechos”, y añade que “en una sociedad democrática la única idea verdaderamente blasfema es aquella que trata de limitar los derechos ciudadanos para impedir cualquier posible crítica contra privilegios heredados que contravienen la esencia misma del Estado democrático”.